Mis exclusivas

viernes, enero 19

13 enero Editorial: Momento actual del proceso

Mientras las formaciones políticas vascas protagonizaban una vieja y estéril polémica en relación a la convocatoria de la manifestación, multitudinaria como era de esperar, que recorrió ayer las calles de Bilbo, desde instancias menos afectas a la glotonería mediática y partidista se han cursado esta semana propuestas que permiten aseverar que algunos de los mejores activos que tiene este proceso, y que se sitúan en el espacio social y en el espectro internacional, mantienen su compromiso de contribuir al logro de un escenario de paz y democracia.
Desde posiciones bien alejadas del unilateralismo al que se ha prestado Lehendakaritza con su mudanza del lema de la manifestación ­con el que ha puesto, de paso, en evidencia su afán en reeditar políticas de exclusión que sólo alejan la solución­, el Friendship lanzaba un mensaje que mira a todos los protagonistas del conflicto y que hace, por tanto, votos por el diálogo multilateral. Tras solicitar a ETA que pare sus acciones armadas y pedir a todas las partes implicadas que dialoguen, el grupo de apoyo anunciaba que en los próximos meses mantendrá contactos con sindicatos, Ahotsak, con el Colectivo de Presos Políticos Vascos... entre otros organismos vinculados al desarrollo del proceso democrático de paz en Euskal Herria.
Igualmente, la mayoría de los parlamentarios flamencos ­incluidos los adscritos a grupos homologables a PP-UMP y PSOE-PS­ se han puesto de acuerdo sobre un texto que someterán próximamente a debate de su parlamento y en el que se apoya una solución política basada en el derecho de autodeterminación, con lo que, de paso, sus proponentes se alejan del principio de exclusión, al entender que todos los vascos, vivan en el territorio que vivan, deben poder decidir su futuro.
A estas voces en el plano internacional hay que sumar pronunciamientos como el realizado por la Iniciativa Jurídica por el Proceso de Paz en el País vasco o representantes de la plataforma Ahotsak, que se comprometían a seguir en su línea de trabajo. Que la algarabía del debate político, que la estridente utilización partidista de valores colectivos no impida apreciar los esfuerzos que muchas personas hacen hoy al reinvindicar contra viento y marea la vuelta a la senda del acuerdo y del diálogo, conscientes de que, como expresara la parlamentaria del PSE y miembro de Ahotsak, Gemma Zabaleta, «fuera de ese carril no hay nada».

12 de enero: Son unos crios

Las dos organizaciones de la izquierda abertzale que habían anunciado su intención de acudir a la manifestación convocada por el Consejo Político que encabeza el lehendakari Juan José Ibarretxe anunciaron ayer tarde que, finalmente, no estarán presentes hoy en las calles de Bilbo. El cambio de lema realizado por el lehendakari, bajo la presión del presidente de su partido, Josu Jon Imaz, firmemente comprometido con la vuelta a escenarios del pasado, ha sido el causante de una ausencia que, como cualquier otra, no era deseable. No si, como ha venido expresando el lehendakari en sus primeras intervenciones tras el atentado cometido por ETA en la T4 de Barajas, de lo que se trata en este difícil momento es de no dar al traste con el esfuerzo de diálogo para alcanzar la paz en Euskal Herria.
Juan José Ibarretxe ha debido, sin embargo, plegarse a las presiones, no de la ciudadanía, a la que supuestamente iba dirigida esta convocatoria, sino de ciertos partidos, empeñados, en un momento en que se impone actuar con máxima responsabilidad en aras a reconstruir el proceso, en marcar posición cueste lo que cueste. Aunque el precio sea manipular un valor clave, como es la paz; aunque el precio sea desvalorizar un instrumento imprescindible, como es el diálogo, cuya reclamación une a la inmensa mayoría de la ciudadanía vasca. Esa es una realidad que se impone de manera tozuda a la hora de valorar motivos y responsabilidades sobre lo ocurrido.
No cabe afirmar, como hizo ayer la portavoz del Gobierno de Lakua, que no ha habido cambio de lema, que desde el principio la convocatoria incluía esa exigencia unilateral a ETA cuando, al escribirla directamente en la pancarta se borran, de un zarpazo, otras formas de violencia como la que lleva a mantener a un preso atado a la cama durante diez horas para ser alimentado por la fuerza. Esa y tantas otras agresiones contra derechos fundamentales que se han sucedido en los últimos años como en los últimos nueve meses quedan excluidas, no así un responsable principal en tales actuaciones, el PSOE, que estará de pleno derecho en la marcha. Nada cabe recriminar a las miles de personas que, de la mejor voluntad, acudirán hoy a Bilbo. Sí en cambio a un gobierno que sólo alcanza a escribir a trompicones una pancarta que no acerca a la solución, porque excluye a otros miles de ciudadanos que igualmente ansían la paz

8 enero: Comunicado de ETA



Las situaciones duras y complicadas, y ésta sin duda lo es, requieren, si cabe, un mayor esfuerzo de todas las partes para no frustrar un proceso que hoy es más necesario que nunca. Más allá de las trágicas consecuencias que el atentado perpetrado a primera hora de ayer en el aparcamiento de la terminal número cuatro del aeropuerto internacional de Barajas, en Madrid, pueda tener, urge hoy trabajar con denuedo y altura de miras para recuperar estados y situaciones de responsabilidad y confianza, sin caer en tentaciones partidistas o electoralistas demasiado obvias o en un fácil y estéril juego de acusaciones mutuas por lo hecho y no hecho desde que arrancó el actual proceso abierto en Euskal Herria, especialmente desde que ETA declarara, hace nueve meses, un alto el fuego permanente. Por acción u omisión, según los casos, el proceso político se encuentra hoy estancado. Y urge reflotarlo, sentar bases sólidas (como tantas veces se ha reclamado desde este espacio editorial), demostrar voluntad real de avanzar en un proceso democrático de resolución del conflicto y ganar la confianza imprescindible entre todas las partes para garantizar que los acuerdos, los compromisos renovados, van a poder ser desarrollados y cumplidos por todos.
La situación crítica del proceso hace que hoy sea más necesario que nunca dar los pasos que en estos nueve meses no se han dado, de forma que el mismo pueda responder a las causas reales que mantienen en el tiempo el conflicto; lo que equivaldría, en definitiva, a responder de forma positiva a la voluntad manifestada por una gran mayoría de la sociedad vasca. Obviar las dificultades no ayuda en absoluto; la forma de dar la vuelta a esta grave crisis no es dejar que la oportunidad se pudra, sino afrontar el momento, más allá de poses declarativas o meramente voluntaristas.
Toca apelar a la responsabilidad de todos los agentes para que trabajen con decisión y valentía con el fin de eludir el riesgo de que el conflicto quede enfangado en un círculo vicioso que no llevaría sino a una escalada del mismo. Es preciso sumar voluntades y compromisos en ese sentido, evitar repetir errores y enterrar los viejos bloqueos estructurales. La mayoría social y política de Euskal Herria ha expresado clara y repetidamente la exigencia de que el proceso democrático se ponga en marcha para superar el conflicto político, por encima de los altibajos que surjan en el camino

30 diciembre: Editorial: sobre el atentado de Madrid

No lo entiendo. Lo veo, lo vuelvo a mirar, lo pienso y repienso y sigo sin enteneerlo. Está claro que el proceso estaba enquistado y aquí nadie se movia mas que la izquierda abertzale. También es notorio que ETA no buscaba victimas mortales en el aeropuerto de MAdrid. Sino, no hubiera realizado 3 llamadas 3, explicando con detalle cuál era el coche y si situación exacta. Pero si bien con el fondo de la cuestión estamos de acuerdo, la forma ha sido la más negativa. En primer lugar por las propias victimas mortales del atentado, dos ecuatorianos que se habína quedado a dormir en su coche. Por otro lado, esta acción y la presión que va a tener Rodriguez Zapatero puede dar al traste con las proximas medidas de acercamiento de presos que pensaba llevar a cabo el Gobierno español, segun fuentes fidedignas. Hay que dejar claro que este acto ha echado un jarro de agua fria sobre muchas familias de presos politicos vascos.

Las situaciones duras y complicadas, y ésta sin duda lo es, requieren, si cabe, un mayor esfuerzo de todas las partes para no frustrar un proceso que hoy es más necesario que nunca. Más allá de las trágicas consecuencias que el atentado perpetrado a primera hora de ayer en el aparcamiento de la terminal número cuatro del aeropuerto internacional de Barajas, en Madrid, tiene, urge hoy trabajar con denuedo y altura de miras para recuperar estados y situaciones de responsabilidad y confianza, sin caer en tentaciones partidistas o electoralistas demasiado obvias o en un fácil y estéril juego de acusaciones mutuas por lo hecho y no hecho desde que arrancó el actual proceso abierto en Euskal Herria, especialmente desde que ETA declarara, hace nueve meses, un alto el fuego permanente. Por acción u omisión, según los casos, el proceso político se encuentra hoy estancado.

Y urge reflotarlo, sentar bases sólidas, demostrar voluntad real de avanzar en un proceso democrático de resolución del conflicto y ganar la confianza imprescindible entre todas las partes para garantizar que los acuerdos, los compromisos renovados, van a poder ser desarrollados y cumplidos por todos.

La situación crítica del proceso hace que hoy sea más necesario que nunca dar los pasos que en estos nueve meses no se han dado, de forma que el mismo pueda responder a las causas reales que mantienen en el tiempo el conflicto; lo que equivaldría, en definitiva, a responder de forma positiva a la voluntad manifestada por una gran mayoría de la sociedad vasca. Obviar las dificultades no ayuda en absoluto; la forma de dar la vuelta a esta grave crisis no es dejar que la oportunidad se pudra, sino afrontar el momento, más allá de poses declarativas o meramente voluntaristas.

Toca apelar a la responsabilidad de todos los agentes para que trabajen con decisión y valentía con el fin de eludir el riesgo de que el conflicto quede enfangado en un círculo vicioso que no llevaría sino a una escalada del mismo. Es preciso sumar voluntades y compromisos en ese sentido, evitar repetir errores y enterrar los viejos bloqueos estructurales. La mayoría social y política de Euskal Herria ha expresado clara y repetidamente la exigencia de que el proceso democrático se ponga en marcha para superar el conflicto político, por encima de los altibajos que surjan en el camino

30 de diciembre: Atentado en Madrid


Los servicios de emergencia seguían buscando anoche entre los escombros de la T-4 del aeropuerto de Barajas a dos personas desaparecidas tras la explosión que derrumbó el apar- camiento de cinco plantas. El estallido, de enorme potencia, se produjo tras tres avisos telefónicos previos, uno de ellos realizado en nombre de ETA, y cuando la zona había sido aparentemente evacuada por la Policía. El presidente del Gobierno español compareció horas después para comunicar que ha dado la orden de «suspender» los contactos con ETA, una vía que sólo se reanudará, según dijo, si acredita «voluntad inequívoca de dejar la violencia». El Ejecutivo puso el acento, también a través del ministro Rubalcaba, en afirmar que no tenía «ni un indicio» de que podría producirse una acción similar por parte de la organización armada vasca, pese a los mensajes lanzados por ETA en los últimos tiempos y a la constatación del bloqueo en el proceso político.


En Euskal Herria fueron constantes los llamamientos a no parar el diálogo. Batasuna aseguró por boca de Arnaldo Otegi y de forma tajante que «el proceso no está roto» y que no debe entenderse que la situación ha retrocedido a antes del 24 de marzo. Planteó la necesidad de asentar un proceso de solución sobre compromisos y adelantó que tomarán iniciativas en esta línea. El Gobierno de Lakua avanzó que también piensa emprender acciones, después de subrayar que «no quiere ni puede dar por roto el proceso de paz


La potente explosión destrozó el módulo D del aparcamiento de la terminal 4 de Barajas, la más nueva y moderna del aeropuerto madrileño. El edificio y sus inmediaciones quedaron llenos de cascotes y cristales, y muchos de los vehículos aparcados fuera del parking también resultaron afectados. Entre esos escombros buscaban anoche efectivos de la Policía española y los bomberos a los dos desaparecidos.


El primero en informar de la posibilidad de fallecidos fue el propio ministro de Interior español, aunque en su comparecencia de las 13.00 Alfredo Pérez Rubalcaba sólo citó a uno de ellos. Horas más tarde se dio a conocer que faltaba también una segunda persona. Se trataría de Diego Armando Estacio Sivisapa y Carlos Alonso Palate, ambos de nacionalidad ecuatoriana. Los dos se encontraban en el aparcamiento de la terminal 4 por el mismo motivo:habían ido a recoger a sendos pasajeros y, mientras esperaban, se quedaron un rato descansando en sus coches. Fueron sus familiares los que avisaron de su desaparición.


El coche-bomba estalló sobre las 9.00, después de que un comunicante alertara hasta en tres ocasiones sobre su colocación. La primera llamada, en la que ofreció datos del vehículo (una furgoneta Renault Trafic de color granate), se recibió en la DYAde Donostia a las 7.55. Sobre las 8.00 fue hecha una segunda llamada al Parque de Bomberos de Madrid, que transmitió la información a la Sala del 091. La tercera fue recibida a las 8.30 en el servicio de emergencias SOS Deiak, en la que el interlocutor confirmó todos los datos anteriores y dijo hablar en nombre de ETA.


Europa Press y Efe informaron de que la persona que dio cuenta de la colocación del coche-bomba advirtió, en la primera de las llamadas telefónicas, que se evitara «cualquier intento por desactivar» el artefacto porque supondría «un grave error» y sería «en vano».
A causa del estallido de la bomba, tres de las cinco plantas con las que cuenta el edificio atacado ­con capacidad para unos 1.500 vehículos­ se desplomaron unas sobre otras, «como si fuera un acordeón», según explicaron fuentes del parque de bomberos de Barajas que accedieron al lugar de los hechos. «Recuerda al edificio Windsor o a la ‘zona cero’ de las Torres Gemelas», añadieron gráficamente, al tiempo que apuntaban que la estructura del módulo objeto del atentado (la terminal cuenta con seis edificios destinados a párking) ha quedado gravemente dañada. De hecho, a causa de la deflagración se ha quedado sin pared frontal y sin techo. Se ha derrumbado en gran parte.


La explosión, que hizo que varios de los coches estacionados en este aparcamiento provocaran «pequeñas explosiones e incendios cada cierto tiempo» según manifestaron los bombe- ros, causó una densa y elevada humareda que podía divisarse a una gran distancia. De hecho, horas después de registrarse el atentado aún se podía ver la columna de humo elevarse sobre el aeropuerto.


Un portavoz de Emergencia Madrid informó a Europa Press de que las condiciones en las que se encuentran los restos del párking de la nueva terminal, con gran cantidad de material que se puede desprender, hacen prever que las tareas de desescombro podrían prolongarse durante varios días.


El estallido provocó heridas leves a una veintena de personas, de las que ocho fueron trasladadas a hospitales. A última hora únicamente dos seguían en observación.
Las FSE están analizando las imágenes de las cámaras de seguridad del aeropuerto por orden del juez Santiago Pedraz para intentar conocer cuándo fue colocado el coche-bomba e identificar a los autores.


Fuentes policiales citadas por agencias apuntaron a la posibilidad de que la furgoneta fuera robada en Euskal Herria «hace tres o cuatro días», calcularon que el artefacto contenía unos 200 kilos de explosivo y sugirieron que el tipo de bomba no era habitualmente usado por ETA en los últimos tiempos. No obstante, representantes políticos e institucionales no tienen dudas en achacar la autoría a esta organización.


Si se confirmara este hecho, se trataría de su primer atentado desde que el 22 de marzo pasado anunciara un alto el fuego permanente que entró en vigor dos días después.

26 diciembre: Zapatero, optimistin


Conocia yo a un artista vasco cuyo nombre artistico era ,y es, optimistin porque siempre estaba contento, sonriente y optimista. Pues bien, este amigo mio, optimistin , comparado con Rodriguez Zapatero es un funeral en una noche de rayos y truenos. Las proclamas optimistas volvieron a ser el único mensaje del presidente español en una comparecencia realizada ayer para hacer balance del año. José Luis Rodríguez Zapatero dejó como titular la frase «dentro de un año estaremos mejor», pero volvió a admitir que el único dato positivo de la actual situación no es atribuible a su labor, sino a la decisión de ETA de abrir un alto el fuego aún vigente. Ante las sucesivas preguntas sobre el motivo de su optimismo, el líder del PSOE volvió a limitarse a indicar que «llevamos tres años sin muertos», así como nueve meses de alto el fuego.


En consecuencia, el presidente español calificó de «absurdo» asegurar, como hace el PP, que ETA se está reforzando. Zapatero también restó importancia a los últimos sondeos que evidencian un claro enfriamiento de las expectativas en la sociedad vasca y la española.


A Zapatero se le pidió que confirmara si hay diálogo con ETA y si va a tomar iniciativas para cambiar la política carcelaria o favorecer la legalización de la izquierda abertzale. No dio ninguna respuesta concreta a estos interrogantes argumentando la necesidad de prudencia.
En el caso de la legalización, se atuvo al discurso de que Batasuna debe cumplir «la filosofía última de la Ley de Partidos». Y, preguntado por lo que pueda determinar Estrasburgo, añadió que «el Gobierno respetará cualquier sentencia que le vincule».


En referencia a un eventual acercamiento, indicó que los primeros en saberlo serían los grupos y que, como dijo Rubalcaba, por ahora no hay novedades reseñables.

10 de diciembre: De Juana, en peligro vital


Médicos del Hospital Doce de Octubre han comunicado a familiares de Iñaki de Juana, en su segunda huelga de hambre desde hace 33 días, que corre «un serio riesgo» de sufrir secuelas irreversibles, desde quedarse en un estado vegetativo hasta padecer «muerte súbita».
«En estos momentos Iñaki pesa 58 kilos ­cabe recordar que comenzó esta segunda protesta con 70 kilos y que en la anterior perdió alrededor de 24 kilos­. El médico que le atiende en el hospital me ha insistido en la gravedad de su situación, si bien el resultado de las analíticas se mantiene ‘estable’ den- tro de la gravedad de su situación», detalló ayer Irati Aranzabal tras visitarlo.

El preso político donostiarra fue trasladado de la cárcel de Aranjuez al hospital madrileño el 24 de noviembre después de que en las pruebas que le ha- bían practicado en contra de su voluntad los médicos apreciaran «descompensación de potasio». Esta circunstancia puede acarrear un ataque al corazón.

Fuentes penitenciarias aseguraron que su estado no era grave y que decidieron ingresarlo en el Doce de Octubre «porque cuenta con una unidad especializada en trastornos alimentecios».
En cuanto a la situación actual, Aranzabal remarcó que «las analíticas no son buenas, pero se mantienen bastante ‘estables’ para llevar más de un mes sin comer. Unos días están mejor y otros peor. Aparte del nivel de potasio, hay mil historias y factores que pueden condicionar su salud».

«Los médicos me dicen que ‘se puede morir en cualquier momento’ y que ‘le puede pasar lo peor’, desde quedarse en un estado vegetativo hasta sufrir una muerte súbita. Esto últimono se puede prevenir ni detectar a tiempo, no da ningún tipo de aviso. Así me lo han repetido los médicos en estas dos últimas semanas. Iñaki, además, todavía no está recuperado físicamente de la anterior huelga de hambre, que duró 63 días», subrayó Aranzabal en la conversación mantenida con este medio.

El 16 de noviembre, la Sección Primera de lo Penal de la Audiencia Nacional española autorizó a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias la adopción de «cuantas medidas considere necesarias de control personal del interno».
Los magistrados reconocieron en el propio auto que con esta resolución se imponen limitaciones al ejercicio de los derechos fundamentales del preso donostiarra, pero justificaron su decisión en el deber de la Administración penitenciaria de «velar por la vida, integridad y salud del interno».
El abogado Alvaro Reizabal interpuso un recurso de súplica contra esta decisión, «respetando la voluntad de Iñaki de Juana». Precisamente, al inicio de esta huelga de hambre, el prisionero vasco remitió a la dirección de la cárcel de Aranjuez un escrito, difundido por Askatasuna, en el que renuncia a «toda asistencia médica», rechaza «cualquier gestión de cualquier persona encaminada a poner fin» a su protesta y pide ser trasladado a una celda de aislamiento «donde familiares y amigos no puedan entrar para darme paquetes de jamón, miel y pan bimbo, tal y como acostumbra a intoxicar la dirección general de Instituciones Penitenciarias».

Hasta el momento, los médicos no han procedido a alimentarlo forzosamente, tal y como ocurrió en la anterior huelga de hambre. «En el hospital está como si estuviera en Algeciras o en Aranjuez. Solo y rodeado de policías. No hay derecho», remarcó Aranzabal.

20 noviembre: Editorial: Sobre el momento de paz actualmente (Noviembre)

Desde el pasado verano, la izquierda abertzale ha hecho sonar insistentemente la voz de alarma en relación con la situación del proceso para la resolución del conflicto. Esas lecturas sobre bloqueo y crisis no han sido respaldadas, sin embargo, por otros agentes, siendo constatable el interés del Gobierno del PSOE en reafirmar que, contra la opinión de Batasuna, el proceso discurría «razonablemente bien». A raíz de varios ataques de kale borroka ocurridos el fin de semana, tales lecturas han dado un vuelco, hasta el punto de que el Gobierno del PSOE ha transmitido en diversos órganos, algunos internos y otros compartidos con otros partidos, su inquietud por el proceso.

Sin embargo, no parece que los hechos que se han servido a los ojos de la ciudadanía como los causantes de la crisis sean lo suficientemente determinantes como para explicar por sí solos el cambio de talante de Madrid. Más bien parece que el alarde mediático-político se ha puesto al servicio de una necesidad que conviene al PSOE pero también a otros partidos enfrascados estos días en los preparativos de la contienda electoral de la próxima primavera: desacreditar a la izquierda abertzale ante una opinión pública que constata, tal como indican las últimas encuestas y foros, que efectivamente el inmovilismo de los estados, y en particular del Gobierno de Rodríguez Zapatero, amenaza con frustrar una oportunidad histórica para alcanzar la paz y la normalización política.

Contra lo que se desprende de los mensajes escuchados en los últimos días, esa percepción de que en siete meses se podría haber avanzado más y de que las responsabilidades en esa falta de impulso al proceso no están repartidas, o no al menos al cincuenta por ciento entre el Estado y el independentismo vasco, es una evidencia que se afianza dentro y fuera del país. Desde su sede londinense, Amnistía Internacional ha hecho pública una declaración que pone de relieve que las peticiones que cursara a Madrid tras el alto el fuego permanente de ETA han caído en saco roto: ni se ha derogado la incomunicación ni se ha revertido la política de dispersión, ni se ha eliminado la Ley de Partidos...

A la vista de la situación, es del todo preceptivo exigir un esfuerzo a todos, en particular a los protagonistas principales, los partidos vascos, para levantar las barreras al proceso, pero sin perder de vista que mientras algunos han dado pasos otros se han dedicado más bien a poner zancadillas

2 octubre: Europa escucha a Euskal Herria


En Estrasburgo asistimos a un hecho histórico que rompe inercias y acaba con viejos mitos: Euskal Herria, su conflicto político, ya no es considerado por la Unión Europea como un «asunto interno» del Estado español. El debate con el que arrancó la sesión plenaria del Parlamento Europeo indignó a la derecha española y la votación de las dos propuestas de resolución presentadas terminó por desquiciarla.

El resultado final significa un paso más en el camino del proceso político abierto en Euskal Herria y sin duda un hito en la larga historia de la Cámara comunitaria en particular y del conjunto del entramado de la Unión Europea en general, puesto que también el Consejo de Ministros (es decir, los 25 estados de la Unión) y la Comisión Europea se pronunciaron al respecto.

Es obvio que sus palabras pueden irritar a muchos, y es normal que la resolución del Parlamento no llene a casi nadie, pero no radica ahí la importancia de este día, 25 de octubre de 2006.

La jornada de ayer fue importante (histórica para algunos) porque la UE es hoy más consciente que nunca de que el conflicto vasco es «un problema totalmente político» (son palabras de Martín Schultz) que supera las fronteras y requiere soluciones políticas.

Obviamente, no es el final de nada, Europa no nos hará libres, pero la fotografía de ayer puede ayudar en el camino abierto, aunque no sea más que por haber aceptado lo obvio: la existencia de un conflicto político en el seno de la UE. Bonde incluso habló ante la Cámara de activar a la Unión Europea y de incentivar el proceso abierto. Paso a paso.

El debate y la posterior votación fueron a ratos sorprendentes, e incluso apasionados. Se arremetió, como era previsible, contra ETA y también contra Batasuna; se alabó a Zapatero; se mencionó a las víctimas; a la necesaria búsqueda de la paz; y se habló también, y mucho, de la necesidad de dar soluciones políticas al conflicto, de la implicación europea, del diálogo, del derecho a decidir, de que no se puede impedir la autodeterminación de los pueblos. Cierto que, durante el debate, el aforo apenas llegaba a un tercio de la Cámara, pero para las 12.30 el hemiciclo estaba casi lleno, tanto como las gradas superiores reservadas para visitas, invitados y medios de comunicación.

Y los prolegómenos de la votación no defraudaron. Por encima de cualquier otra consideración, fue obvio el intento de la derecha europea más afín al PP por enredar, ensuciar, distorsionar y, en última instancia, condicionar y bloquear incluso la votación. Vidal-Quadras, Doyle (que llegó a cuestionar la independencia de Borrell) o Salafranca destacaron en esa labor. Y uno presume que su frustración radicaba en el hecho de que eran muy conscientes de lo que estaba sucediendo, y porque comprobaron en la polémica votación inicial de su enmienda y resolución que sus cálculos eran erróneos. De ahí que cuando constataron que su resolución era rechazada esgrimieran cuestiones de procedimiento y reglamento para forzar la situación y ofrecer una imagen de enfrentamiento que no se había producido en el debate de primera hora.

Y es que el PP pensaba ganar y, por lo tanto, derrotar la propuesta de resolución presentada por PSE, ALDE, GUE y Verdes. Sólo así puede entenderse uno de los rumores que corrieron como la pólvora por los pasillos del hemiciclo europeo tras el debate que comenzó a las 9.00, y que apuntaba a que un destacado eurodiputado del PSOE habría ofrecido esta misma mañana al PPE someter únicamente a votación una resolución basada en la declaración de Frattini. Habría sido un escándalo. Según la interpretación más extendida, el PPE habría rechazado esta indigna oferta (pese a ser tan jugosa para sus intereses), seguro como estaba de su victoria. Falló.

La celebración del debate y el resultado de la votación, por muy estrecha que fuera, son una derrota en toda regla para una derecha que, ideológicamente, controla la Cámara Europea. Y esto no es algo baladí. Es cierto que el PP logró, en parte, uno de sus objetivos: que la jornada dejará también, aunque leve, un poso, una sensación de choque. Su actitud tendrá consecuencias ya que su empeño ha provocado un fuerte malestar en muchos diputados, tal como nos comentaba la diputada Monica Frassoni.

La jornada de ayer fue pródiga en declaraciones, gestos, hechos e imágenes, tanto dentro como fuera de la Cámara. Vimos a unos frustradísimos diputados del PP; escuchamos aplausos y abucheos de unos parlamentarios muy metidos en faena (implicados, sin duda); y asistimos a la aprobación de una resolución de apoyo al proceso abierto en Euskal Herria.

Pero, además, vimos a Koldo Gorostiaga repartiendo y recibiendo saludos de sus antiguos compañeros de Parlamento, en una imagen que quizás no responda al «volveremos» que pronunció en su despedida, pero que puede servir para ilustrar el futuro. Y fotografiamos una imagen totalmente nueva, sin estrenar: una delegación plural de toda Euskal Herria dentro del hemiciclo comunitario.

Y, sobre todo, disfrutamos con la llegada de unas 500 personas que viajaron en autobús desde Euskal Herria para dar todo su sentido a lo que estaba ocurriendo dentro del Parlamento. Esa es una de las principales imágenes del día de ayer, quizás la principal, para envidia de Bairbre de Brun (sana envidia, como nos comentaba, sonriente, la diputada europea de Sinn Féin, orgullosa por poder dirigirse a la representación de la izquierda abertzale congregada en un lateral del Parlamento).

De Brun no tuvo reparos en felicitar a la izquierda abertzale por lo conseguido dentro del Parlamento Europeo y por lo demostrado fuera. Que nadie me despierte

1 octubre: Editorial: Llevado el conflicto a Europa

Cualquiera que conozca mínimamente la esfera internacional sabe que para que se produzcan expresiones efectivas de apoyo a un proceso del calibre de las que estamos viviendo en las últimas semanas es necesario un trabajo previo importante. Casi nada de lo que ocurre en el ámbito diplomático es casual, y conseguir que sumen su voz personalidades de reconocido prestigio en favor de un proceso como el vasco exige de muchas complicidades y, por descontado, de un trabajo callado y discreto que se prolonga durante meses, cuando no durante años, a la espera de que se den las circunstancias propicias para que todo ese esfuerzo que se ha sembrado arroje sus frutos.

Durante largas décadas, el ámbito internacional ha sido escenario de un trabajo intenso por parte de los estados, y en particular del Estado español, en su intento de difuminar las raíces históricas y la vertiente política del conflicto. En ello centraron sus muchos recursos diplomáticos y de influencia económica los gobiernos del PSOE y los del PP, tratando de multiplicar al máximo su mensaje unilateral en relación a la causa vasca. Con muchos menos recursos y muchos más obstáculos, agentes políticos, institucionales, sociales y sindicales de Euskal Herria, junto a algunas personalidades independientes, han intentado durante ese mismo tiempo combatir el propósito de desfigurar la cuestión vasca. En medio de la vorágine de ilegalizaciones, con la mayoría de los medios de comunicación participando de la fiebre criminalizadora, no ha sido tarea fácil, sin duda, explicar en los últimos años en el ámbito exterior la existencia de un país que aspira a ver reconocidos sus derechos.

Sin embargo, bien puede decirse que ese trabajo ha merecido la pena y que las gentes que se han implicado a fondo en el mismo han hecho una aportación de cuya importancia dan cuenta frutos como los logrados por el Foro Nacional de Debate, y que tienen hoy un exponente claro en el trabajo que desarrolla el Friendship, con la vista puesta en situar a Bruselas como garante del proceso democrático.

La Unión Europea tiene experiencia en la materia, ya que articuló diversos programas de ayuda al proceso irlandés, que ha sido una referencia inequívoca en Euskal Herria desde que echara andar, hace más de una decada, y que ahora, de forma pública, es referente también para Madrid, como lo evidencia la cumbre que reunió a Blair y Zapatero en vísperas de que se emitiera un informe de la Comisión de Verificación sobre el compromiso del IRA con el proceso de paz irlandés, que promete ser un revulsivo para el Acuerdo de Viernes Santo.

Este apoyo exterior debería servir a los estados para, sacudiéndose presiones internas e inercias del pasado, dar pasos efectivos en el compromiso de respetar el derecho a decidir de los vascos y vascas.

1 octubre: Entrevista con Joseba Permach ( Fte: GARA)


Antes de analizar lo acontecido en los seis meses cumplidos desde el inicio del alto el fuego de ETA, Joseba Permach quiere detenerse en recordar que esa iniciativa «se sustenta, por una parte, en las condiciones políticas que se han creado en Euskal Herria después de la presentación por parte de Bata- suna de la propuesta de Anoeta, y, por otra, en un periodo largo de diálogo entre las distintas formaciones políticas». Después, a la hora de hacer balance, señala la existencia de aspectos positivos y negativos, «pero desgraciadamente ­concluye­ tenemos que destacar los negativos».

­¿Cuáles son los positivos?

Se ha visto que en estos seis meses ha habido un apoyo al proceso por parte de la ciudadanía vasca, por ejemplo en las movilizaciones para reclamar que Euskal Herria tiene la palabra y la decisión. La comunidad internacional ha introducido el conflicto vasco en su agenda. Y también es importante destacar la declaración del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, diciendo que iba a respetar lo que los ciudadanos y ciudadanas vascas decidieran sobre su futuro. Una declaración que no ha tenido reflejo en la práctica.

­Dijo que podrían decidir «respetando las normas y procedimientos legales»...

Lo importante es respetar la palabra y las decisiones de los ciudadanos vascos y, obviamente, esa palabra y esa decisión tienen que tener un acomodo legal definitivo. Porque lo que este país necesita es un marco jurídico-político nuevo donde sea respetada, precisamente, esa palabra y esa decisión.

­¿Y los aspectos negativos?

El principal y el que caracteriza la situación de crisis y bloqueo de estos momentos es que el Partido Socialista y el Gobierno español, y también el PNV, no han estado a la altura de las circunstancias y no han respondido con responsabilidad a la oportunidad abierta hace seis meses. Es más que evidente que en estos seis meses el Gobierno español no ha desactivado su apuesta represiva, con lo que la actividad policial y de la Audiencia Nacional han condicionado permanentemente el proceso. En segundo lugar, el Partido Socialista y el PNV han intentado, y en cierta medida conseguido, retrasar permanentemente el debate político, cuando todo el mundo sabe que la solución pasa por el acuerdo político. Y, en tercer lugar, el Partido Socialista, con la ayuda del PNV, está intentando trasladar unos objetivos diferentes a los que tiene este proceso, dando a entender que es un proceso de paz por presos, en el que la izquierda abertzale se rinde y se acomoda a una pseudodemocracia. Nosotros entendemos que este país hace tiempo que decidió que la solución pasa por desatar los nudos de la autodeterminación y la territorialidad.

­Pero, ¿todo esto no estaba ya hablado antes del alto el fuego en esas conversaciones a las que hacía referencia antes?

A estas alturas ya todo el mundo es consciente de que antes del alto el fuego había muchas cosas habladas e incluso decisiones comprometidas. En todo caso, lo que se puede constatar en estos meses es que el Gobierno español y el PSOE no han respetado algunas «reglas de oro», que da igual que se hayan hablado y acordado anteriormente o no, pero que se han cumplido en todos los procesos exitosos que ha habido a lo largo y ancho del mundo. Cuando hablo de «reglas de oro» hablo de respeto al adversario, de respeto a nuestra actividad política y a la del conjunto de las formaciones de la izquierda abertzale, de respeto a los derechos de los presos, y una apuesta por la distensión. Esos incumplimientos han llevado al proceso a la actual situación de bloqueo.

­Hace unas semanas Batasuna propuso la búsqueda de un preacuerdo sobre la mesa de partidos como fórmula para desatascar el conflicto. ¿Cómo va esa iniciativa?

Hay una gran batalla entre las diferentes formaciones de este país y entre este país y el Gobierno español sobre a qué tiene que responder este proceso. Nosotros planteamos que el proceso tiene que desatar los nudos que generan el conflicto. En ese sentido hemos tomado algunas iniciativas y una de ellas era el intentar acordar unas bases mínimas para poner en marcha una mesa de soluciones, que todos tuviéramos claro que nos vamos a sentar en una mesa para hablar del problema político, para hablar de las raíces del conflicto y para ser capaces de desatar conjuntamente esos nudos. Eso es lo que en estos momentos estamos tratando de hacer con el resto de formaciones políticas, y eso es también lo que queremos hacer en la calle reivindicando el derecho de autodeterminación.

­¿Hay compromisos entre los partidos en esa dirección?

Nosotros lo que podemos resaltar es el compromiso firme de la izquierda abertzale de superar la actual situación de bloqueo. Estamos trabajando para ello. Hemos planteado al resto de formaciones políticas el deseo de acordar cuanto antes esas bases que puedan poner en marcha la mesa de partidos y que esa mesa sirva para desatar los nudos que han generado este conflicto. Las próximas semanas van a ser claves para saber si entre todos somos capaces de llegar a unas bases mí- nimas que garanticen que este proceso sale de la situación actual, para encarrilarse e iniciar el debate político para desatar los nudos del derecho de autodeterminación y de la territorialidad, y apostar definitivamente por una solución justa y duradera.

­Durante el mes de junio se vivió también una situación de crisis con el llamamiento de ocho mahakides a la Audiencia Nacional, hubo una declaración de Patxi López, después una reunión oficial entre el PSE y Batasuna, y a los pocos días volvió a darse otra crisis. ¿Qué ocurrió?

En aquellos días pasaron dos cosas muy claras. Dentro de la discreción necesaria para no hacer los debates en los medios de comunicación, sí tenemos que decir que en aquellas fechas el Partido Socialista puso como condición sine qua non y, por lo tanto, intentó chantajear a la izquierda abertzale, con el tema de la legalización y el cumplimiento de la Ley de Partidos. En segundo lugar, después de la reunión pública, el Partido Socialista hizo un intento claro de retrasar el proceso sine die. Y eso es lo que ha generado, entre otras cosas, que este verano las cosas se hayan retrasado. Todo el mundo entendía que las formaciones políticas teníamos que llegar al otoño con los deberes hechos, y nosotros tenemos que denunciar que no ha habido voluntad por parte del Partido Socialista, y en menor medida del PNV, de hacer esos deberes durante el verano.

­¿No quieren ustedes legalizar su situación?

Nosotros somos los primeros que queremos que sean respetados nuestros derechos civiles y políticos. Pero lo que queremos subrayar es que el debate de la legalización se ha puesto y se sigue poniendo como un mecanismo para desfigurar los objetivos del proceso y para retrasar el debate político. En todo caso, queremos resaltar que Batasuna y la izquierda abertzale tienen que tener los mismos derechos que el resto de formaciones políticas para afrontar un proceso de diálogo y negociación, y obviamente, después, para afrontar los procesos electorales que vengan.

­Se ha publicado que en asambleas celebradas en julio las bases de Batasuna forzaron a la dirección a endurecer posiciones en torno a la legalización...

Esas asambleas no han existido y cualquier militante de nuestra formación lo puede corroborar. Hicimos asambleas después del anuncio del alto el fuego por parte de ETA, para definir los objetivos de este proceso. Y en estos momentos, seis meses después, estamos haciendo y compartiendo un balance con nuestra bases social, marcando unas líneas de actuación a corto plazo para sacar el proceso de la actual situación de bloqueo, y estamos definiendo también la planificación anual que toda formación política hace al inicio del curso.

­Ahora también se ponen en el centro del debate, como impedimento para que el proceso avance, las acciones de «kale borroka»...

Si el proceso no avanza no es por la presencia de kale borroka. Durante los primeros meses tras la declaración del alto el fuego no había el nivel de kale borroka que hay en estos momentos y el proceso no avanzó en los términos que este país estaba reclamando.Si a cualquier ciudadano se le hubiera preguntado hace ocho meses cuáles eran los pasos siguientes a la declaración de un alto el fuego, todo el mundo hubiera respondido que el primero es crear una mesa de partidos para hablar de los temas políticos; el segundo, traer los presos a Euskal Herria; y el tercero, que sea respetada la actividad política de la izquierda abertzale. En las encuestas se ve que ésa es una reclamación de una mayoría amplísima de este país. Y no sólo no se han dado esos pasos, sino todo lo contrario. El Estado español y el Estado francés han seguido manteniendo su apuesta represiva, se alargan las condenas de los presos, ahí está la situación de Iñaki de Juana, y han sido constantes los ataques a la actividad política de la izquierda abertzale. Probablemente sean todas esas agresiones las que han generado el caldo de cultivo para que ahora se esté dando una respuesta. Hay una respuesta en parámetros de kale borroka, pero también de movilización ciudadana. Pero, repito, se están utilizando excusas para retrasar el debate político. Primero se dijo que tenía que haber un alto el fuego, luego se intentó utilizar el chantaje de la legalización, ahora se hace con la kale borroka y después no sabemos con qué. Lo que nosotros decimos es que se han acabado las excusas, han pasado seis meses y ha llegado el momento de iniciar el proceso de diálogo y negociación.

­Ha llamado la atención la aparición de militantes de ETA el pasado sábado en Aritxulegi y el mensaje que lanzaron. ¿Qué valoración hacen?

No nos corresponde a nosotros, sino en todo caso a ETA, dar explicaciones sobre sus acciones y sus discursos. Entendemos que es un discurso en clave estratégica en el que ETA reitera sus objetivos políticos finales, que son la independencia y el socialismo.

­Se ha especulado mucho con el sentido de esa aparición, sobre si rompe algo o si las cosas siguen como antes del acto...

Insisto en que pensamos que esas declaraciones están hechas en parámetros estratégicos. La lectura que está haciendo el conjunto de le izquierda abertzale del momento actual es que el proceso está en una situación de crisis y de bloqueo que hay que superar haciendo definitivamente una apuesta seria y responsable, con decisiones concretas y nítidas en dos direcciones: poner en marcha el diálogo político para acordar entre todos un marco jurídico y político que respete la palabra y la decisión de este pueblo, y, en segundo lugar, desactivar los mecanismos judiciales, policiales y represivos que durante décadas se han empleado para tratar de acabar con la izquierda abertzale, algo que no han conseguido ni van a conseguir.

­El pasado 13 de setiembre Batasuna señaló que el Parlamento Europeo podía ayudar a desatascar la situación de bloqueo y anunció un próximo pleno, que ahora ya tiene fecha...

Antes que nada, pese a lo que dice Mayor Oreja, no fuimos nosotros quienes anunciamos ese pleno. Antes lo hicieron los europarlamentarios del Friend- ship, que trabajan para apoyar el proceso y cuya labor ha contribuido a que por primera vez se aborde en un pleno del Parlamento europeo la situación de Euskal Herria y del conflicto político. El PSOE intentará probablemente que se desarrolle en parámetros técnicos, de negociación entre ETA y el Gobierno, y nosotros queremos hacer llegar a los europarlamentarios y a la comunidad internacional que la resolución del conflicto vasco pasa por un acuerdo político y por el reconocimiento del derecho de autodeterminación.

­En estos momentos hay también una situación humana preocupante. Varios presos que tenían que salir de prisión han visto alargada su condena y ahí está el caso de Iñaki de Juana, que lleva ya 55 días en huelga de hambre. ¿Cuál es la salida?

Sacar a la calle a los presos que están enfermos, a aquellos que ya han cumplido condena y se les ha aplicado la «doctrina Parot» para mantenerlos encarcelados, y a Iñaki de Juana, quien por hacer públicos dos artículos de opinión tiene una petición fiscal de 96 años de cárcel. Esos y otros son los pasos que el Gobierno español podía haber empezado a dar hace meses. El resto del Colectivo tendría que ser trasladado a Eus- kal Herria cuanto antes para poder participar en este proceso. Y al final de este proceso, todos los presos deberán salir a la calle, como ha ocurrido en la resolución de otros conflictos en todo el mundo.

(Fte: www.gara.net)

30 septiembre: ¡¡¡ Ya somos europeos !!!



El próximo 25 de octubre el Parlamento Europeo debatirá cómo apoyar el proceso abierto en Euskal Herria. El debate arrancará con sendas declaraciones de representantes de la Comisión Europea y el Consejo de la UE sobre de qué forma pueden apoyar el proceso, y seguirá después con un intercambio de puntos de vistas entre los grupos políticos. Días antes del debate, los presidentes de los grupos deberán decidir si posteriormente se vota o no una resolución que recoja la posición de la Eurocámara.

Batasuna mostró ayer su satisfacción por la decisión adoptada por el Parlamento Europeo, al tiempo que se ofrecía a los grupos de la Cámara para darles su visión de la situación y anunciaba que estará presente en la sesión.

En una nota remitida a los medios de comunicación, «Batasuna saluda la decisión de celebrar el próximo 25 de octubre un debate en la Eurocámara sobre el proceso vasco», al considerar que «estamos ante una decisión de máxima importancia por ser la primera vez que se celebra un debate de este calado y trascendencia en la Cámara europea



La propuesta se debatió y aprobó ayer en la Conferencia de Presidentes ­equivalente a las juntas de portavoces de otros parlamentos­ a iniciativa del líder del Grupo Socialista, el alemán Martin Schulz.

Pese al rechazo de sus correligionarios españoles, el presidente del Grupo Popular europeo, Hans-Gert Poettering, no se opuso a la iniciativa, aunque defendió, sin éxito, aplazarla hasta noviembre aduciendo que octubre es la fecha fijada por Batasuna.

«Si el Parlamento Europeo quiere discutirlo, es normal ­declaró Poettering a los periodistas, antes de la Conferencia de Presidentes de grupos políticos que adoptó la decisión­. Pero pienso que no es aceptable que Batasuna haga una campaña y que nosotros sigamos la campaña de Batasuna. Creo, y mi grupo cree, que noviembre es la fecha más aceptable».

Poettering aludió así al anuncio realizado por el dirigente de la formación abertzale Joseba Alvarez el pasado 13 de setiembre de que la Eurocámara celebraría el debate a finales de octubre.

El presidente del Grupo Socialista, el también alemán Martin Schulz, defendió en cambio la idoneidad de celebrar el debate «cuanto antes mejor» dado el carácter ejemplar que atribuye al proceso. Según su punto de vista, «lo que el Gobierno de Zapatero hace es de una extrema importancia para Europa. ¿Por qué retrasarlo? Hay que discutirlo ahora y explicar que el Parlamento Europeo, en su gran mayoría, está en favor de este proceso», dijo Schulz.

25 septiembre: Editorial: Sobre el momento de paz actualmente

El mensaje de ETA con motivo del Gudari Eguna y los disparos al aire en homenaje a los militantes fallecidos resonaron con fuerza ayer en boca de algunos dirigentes políticos, quienes, una vez más, prefirieron esconderse tras excusas, acusaciones y vacilaciones en lugar de abordar los nudos que deben ser desatados para que el debate político abierto en Euskal Herria avance. Esa es hoy la clave: cómo avanzar entre todos en la búsqueda de un acuerdo político que vaya a lo sustancial y desatasque la actual situación de bloqueo, sosteniendo e impulsando así hacia adelante el proceso.

Sería realmente fácil perderse hoy, seis meses después de la declaración de alto el fuego permanente de ETA, en analizar las aportaciones de unos y otros al proceso; sería fácil, pero probablemente infructuoso, aunque, sin duda, dejaría a cada cual en su lugar. Sería fácil preguntarse, por ejemplo, sobre lo que ha aportado el PSOE en estos seis meses, salvo la cada vez más matizada declaración de José Luis Rodríguez Zapatero comprometiéndose a respetar la decisión de los vascos. El resto, probablemente en la línea de la «firmeza» que prometía ayer el propio Zapatero, figura en su debe. Sería asimismo muy fácil volver la mirada hacia el PNV, ayer de Alderdi Eguna y obcecado en presentarse ante el mundo como el «líder natural» que «debe marcar el ritmo» del proceso, proclama que, acto seguido, podría invitar a preguntarse sobre las aportaciones realizadas por el «líder» en estos seis meses de alto el fuego de ETA. Una de ellas debe consistir, sin duda, en secundar la estrategia del PSOE cuando parece querer retrasar el inicio real de un verdadero debate político y democrático en Euskal Herria. El propio Patxi López, secretario general del PSE-EE, alababa ayer públicamente esa coincidencia con Josu Jon Imaz, presidente del PNV. Sería fácil, en suma, ver quién concretó la actual oportunidad y esperanza hace ahora seis meses; sería sencillo observar quién demuestra incesantemente voluntad de llegar a acuerdos.

Sería fácil pero, como ya se ha apuntado, probablemente estéril. Urge que todas las partes renueven su voluntad y compromiso de alcanzar acuerdos, de lanzar un debate político sin exclusiones ni excusas ni condiciones ni condicionantes, y darle contenido; es tiempo ya de dar pasos. E Iñaki de Juana esperando....

24 septiembre: Convocatoria concierto pro 18/98


Asi como no cesa el absurdo juicio del 18/98 a 50 personas, el grupo de trabajo 18/98+ tampoco cesa de tratar que se termine el sinsentido en que se ha convertido ese macrojuicio, con su macrosumario. Se ha convertido en una macroabsurdez.

Para convertir esta protesta en voces que pidan el cese de este proceso, el grupo de trabajo 18/98+ ha presentado en Bilbao un concierto que promete mucho. En esta presentación nos encontramos con Maite Aristegi, Teresa Toda, Fermin Muguruza, y Sorkun, la escritora Laura Mintegi y Andoni Arzalluz, secretario la empresa de producción CAVEA.

Concretamente, se ha programado un concierto en el BEC de Barakaldo, el proximo 11 de noviembre con el proposito de aliviar un poco la carga económica que supone este proceso.

"Esta claro que el objetivo que queremos conseguir es que e llene el BEC. Va a ser un concierto impresionante y una oportunidad unica para añadir unas lineas en el libro de la solidaridad" , digo Aristegi.

En lo referente al concierto desde www.euskalherrikoberriak.info os hacemosun llamamiento para que acudais al concierto que si ya de por sí merece la pena, la causa por la que se realiza lo merece aún más. Las entradas están a la venta en Tick Tack Ticket (www.ticktackticket.com o 902150025). Además el lunes a partir de las 10 de la mañana también las podemos encontrar en Elkar, Ikatz, Carrefour y el FNAC. El precio de la entrada no puede ser otro: 18,98 euros

23 septiembre:Entrevista con Iñaki de Juana ( Fte: GARA)

No creo que tarden mucho». Así se refería De Juana la pasada semana a la posibilidad de que fuera alimentado «contra mi voluntad y a la fuerza». En esta entrevista, el preso donostiarra repasa su situación particular y la del Colectivo de Presos Políticos Vascos, resaltando que tras ella se esconde una estrategia política del Estado español.

­El pasado 7 de agosto empezó una huelga de hambre indefinida. ¿Cuáles han sido las razones principales que le han empujado a ello? Han sido cuatro: el convencimiento de que la jurisprudencia que se cree en este asunto afectará a todos los presos políticos y a la libertad de expresión y no sólo a mí; la seguridad de que no perjudico a nadie y que las consecuencias positivas serán para todos y las negativas exclusivamente para mí; la íntima necesidad de decir basta a tanta agresión; y exigir la excarcelación después de dos años cumplida la condena.

­En vez de elegir otro modo de lucha, optó por la forma de protesta más dura... Las formas de lucha de un preso son muy limitadas: chapeos, plantes, huelgas de hambre y alguna otra cosa puramente testimonial. Desgraciadamente, aunque también con muchas limitaciones, lo único que puede ser tomado en serio como denuncia y presión es poner tu vida en manos de la Administración. Y de cara al exterior es lo que más se entiende, precisamente por su dureza.

­Lleva ya más de un mes sin comer. ¿Cómo ha pasado este tiempo? Muy rápido, por la enorme motivación que tengo. Muy fuerte y animado. Físicamente, con el desgaste normal, pero sicológicamente con mayor convencimiento que cuando tomé la decisión.

­La Audiencia Nacional española ordenó que fuera llevado a un centro hospitalario para ser sometido a diferentes pruebas, así como que sea alimentado incluso en contra de su voluntad. ¿Cuál es su opinión? A día de hoy, 14 de setiembre, me han sacado al hospital las dos primeras semanas, a hacerme electrocardiogramas y diversas analíticas; pues me niego a ello voluntariamente para no colaborar con un equipo médico que es el mismo dispuesto a actuar contra mi voluntad y por la fuerza. Después de esas dos semanas, las pruebas me las están haciendo en prisión, pero siempre con el amparo que les da el auto de la Audiencia Nacional.

La AN ha dictado hasta ahora dos autos: uno del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria y otro de la Sala Primera de lo Penal. Ambos son para que me trasladen al hospital cuando quieran y me hagan todo tipo de pruebas.

Hasta ahora no han dictado el de la alimentación forzosa, pero ya han dicho que lo dictarán y no creo que tarden mucho, pues el mismo subdirector médico de la prisión me ha informado que de ninguna manera dejarán que pase de los 50 días sin alimentarme a la fuerza.

Tanto las medidas que han tomado hasta ahora como las que vengan están violentando injustamente mi voluntad, por mucho respaldo constitucional que tengan. No sólo tortura sicológica, por lo que supone de violación de tu voluntad, sino física, violación de tu cuerpo, porque lo hacen por la fuerza física. Además, estas medidas prolongan el sufrimiento pero no garantizan la vida, y mucho menos una vida sana y en condiciones.

­Uno de los autos se justificaba en sus antecedentes médicos de «insuficiencia renal»... A comienzos de los años 90, en la prisión de Salto del Negro se mantuvieron una serie de borrokas muy duras. Durante el año 92, participé en tres largas huelgas de hambre. Otros compañeros, Esteban, Tapia, Garratz... hicieron más que yo, antes y después de mi estancia allí.

En la tercera y última huelga de hambre que participé, a los cuarenta y tantos días tuve una insuficiencia renal grave. Me pusieron suero a la fuerza y me sacaron de urgencia de aquella prisión. Debí de estar fastidiado porque me acompañó un médico durante toda la travesía en barco y, luego, en ambulancia hasta la enfermería de la prisión de Málaga, donde me tuvieron mes y medio hasta recuperarme.

Como es sabido, cuando los riñones se paran la lesión es definitiva, pero los míos no llegaron a ese punto. Las lesiones fueron reversibles y me recuperé totalmente. Después de catorce años, Instituciones Penitenciarias ha desempolvado esta situación pasada y es el expediente médico que ha mandado a la Audiencia Nacional para justificar las medidas adoptadas con tanta celeridad.De aquí la redacción del auto.

Pero quiero dejar bien claro que en el momento de comenzar la huelga de hambre mi salud era perfecta, sin la más mínima enfermedad.

­Ha demostrado una total determinación en seguir adelante con la huelga de hambre. ¿En qué basa la firmeza de su decisión? En que es el único arma que tengo. No sé lo que sucederá en esta situación. Dependerá de diversos factores. Pero tengo la seguridad de que la otra alternativa es la cadena perpetua y la muerte de viejo en prisión. Prefiero pelear y se verá. En cualquier caso, luchar ya es ganar. Pero no quiero que esta decisión se tome como una medida desesperada, porque no lo es. Es un combate.

­Desde que comenzó su protesta se han realizado muchos actos en las calles. ¿Qué valor tienen estos gestos de solidaridad? ¿Le llega el calor de la calle? Sí. Me llega. Tienen muchísima importancia para mi estado de ánimo y para la posible, aunque difícil, resolución de esta si- tuación.Estoy inmensamente agradecido. Pero también soy consciente de que, como debe de ser, sólo una pequeña parte es por mí. La solidaridad es con todos y todas los encarcelados políticos y con todo represaliado por sus ideas. Lo que sucede es que mi situación es una de las más llamativas, porque escandalosas son todas. Y en este momento parece que ha sido un revulsivo ante el hartazgo de tanto inmovilismo y agresión.

­Hasta ahora se han sucedido los ataques contra el Colectivo de Presos Políticos Vascos y sus condiciones de vida. ¿Qué lectura realiza de esta situación y cómo ve al conjunto del Colectivo? Yo no soy quien para opinar del Colectivo en su conjunto. Eso sólo lo pueden y deben hacer los compañeros nombrados oficialmente como representantes de todos los presos y presas políticos vascos.Además, sinceramente, sería un atrevimiento por mi parte contestar a esto porque, aunque parezca extraño, no lo sé. Me refiero a que, después de la dispersión, casi siempre he estado en departamentos de aislamiento con un número limitado de compañeros, así que sólo sé lo que piensan unos pocos.

Particularmente, creo que el Estado hace años, y especialmente los tres últimos, lo que hace es llenar el saco de los rehenes; para luego, si llega el caso, ir desatándolo poco a poco, con cuentagotas. Y dilatar durante años, manteniendo el chantaje, cualquier proceso de resolución del conflicto.Vender como gestos de generosidad los mismos pasos represivos que había dado y, después de años, llegar a la misma situación en la que estábamos hace quince.

Pero, sin hablar en nombre de nadie, lo que sí sé, como cualquier observador, es que el Colectivo ha resistido todo tipo de agresiones desde hace casi treinta años, y las seguirá resisitiendo.

­En su caso se han utilizado dos artículos de opinión para reclamar una nueva condena de 96 años... Pero por lo primero que no me soltaron fue porque anularon resoluciones judiciales firmes relativas a redenciones por estudios. Cuando esto no les daba más juego porque estaba creando incluso contradicciones entre los jueces, y todavía no estaba la «doctrina Parot» del Tribunal Supremo, se sacaron lo de los artículos. Lo que hiciera falta para llenar el saco. Que no salga nadie. O, al menos, que no salga nadie que no quieran que salga.

­Ultimamente, responsables políticos e institucionales vascos han hecho declaraciones pidiendo la repatriación o, al menos, el acercamiento. ¿Cómo entiende estas manifestaciones? Como fuegos de artificio.Pura hipocresía. Porque se quedan en declaraciones, los hechos no corresponden. No toman medidas efectivas que den credi- bilidad. Además, no hay que olvidar que todos esos responsables políticos son copartícipes de la dispersión, del sufrimiento, de las muertes, en la cárcel y de familiares y amigos, de los accidentes, de las cargas económicas...

La única que siempre ha estado al lado de los presos y presas ha sido la izquierda abertzale, y no hay que olvidarlo ni distraerse con palabrerías. Lo que sucede es que, en una actitud de inmensa indignidad, una más, todos esos responsables políticos buscan una posible capitalización política del futurible hecho de que algún día se produzca la repatriación.

­¿Tiene esperanzas de que la presión popular consiga algo de cara al Colectivo? Particularmente, de los dirigentes españoles no espero nada más que represión. Tampoco de los colaboracionistas vascongados y navarristas. Como siempre, la izquierda abertzale deberá afrontar los problemas y resolverlos en solitario y con sus propias fuerzas. Como siempre, luchando y sacrificándose. Luchar y rebelarse es no dejarse asimilar. Es resistir. Y a la larga vencer

(Fte: www.gara.net)

21 septiembre:Alimentan por la fuerza a De Juana tras 45 días de huelga de hambre


Los médicos del Hospital Punta Europa de Algeciras comenzaron ayer a alimentar contra su voluntad al preso político vasco Iñaki de Juana Chaos ante el riesgo de «un posible infarto», según informó Instituciones Penitenciarias, que aseguró que el procedimiento se inició «con normalidad y sin incidentes».

El prisionero donostiarra, en huelga de hambre desde el pasado 7 de agosto ­ayer cumplía 45 jornadas sin comer­, se ha mostrado hasta la fecha contrario a esta medida, que se ha puesto en marcha después de que la Audiencia Nacional emitiera ayer un nuevo auto dando luz verde con carácter inmediato el suministro terapéutico y alimentario. Recordemos que De Juana pidió en una misiva enviada al director del centro penitenciario no recibir visitas ni de presos, amigos o familiares para que no se dijera en algun medio de comunicación lo que se dijo: que estaba en huelga de hambre pero que sus familares le llevaban chocolate, pan Bimbo y otras comidas.
Su abogado Álvaro Reizabal Reizabal presentó un recurso contra el auto de la Audiencia Nacional.

En el mismo expone que la voluntad del represaliado vasco es no ser alimentado de esta forma y se añade que está informado sobre cuál puede ser la evolución de la protesta y que ha tomado esta decisión con plena consciencia.

Además, el letrado denunciaba la falta de información exacta sobre la situación del preso ­ni siquiera sabía si continuaba ingresado­, y explicaba que los partes médicos le llegan aproximadamente en torno a cinco días después de ser emitidos.

Los responsables penitenciarios la envían en un sobre con calificación de «reservado», argumentando que se trata de información médica y, por tanto, privada, lo que demora la recepción de estos datos.

Por la mañana, Askatasuna subrayó en una rueda de prensa que no se debe olvidar el motivo por el que lleva a cabo la protesta: una petición fiscal de 96 años de cárcel por escribir dos artículos de opinión, un "tremendo" delito de libertad de expresión.