Mis exclusivas

jueves, diciembre 1

Dia 2: 21 Noviembre


La primera sesión del macrojuicio por el «caso 18/98» ha comenzado con mucha, quizas demasiada rapidez por parte del tribunal a la hora de analizar las cuestiones previas planteadas por las defensas de los acusados. En menos de veinte minutos, los magistrados han desestimado todos y cada uno de los recelos, de las peticiones y razonamientos juridicos. Las prisas son malas consejeras, en este caso además, malas sensaciones.
(Fotografia: www.elmundo.es )

Los magistrados tenian prisas por escuchar al primer acusado, pero Txente Askasibar se ha mostrado firme y decidido «Sólo voy a responder a los abogados de mi defensa, porque considero que éste es un juicio político». La presidenta, haciendo caso omiso y como si hubiera estado escuchando llover, dio paso a las preguntas del fiscal y de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, que tratan de sostener la fantasmagórica tesis de Baltasar Garzón de que Askasibar no era un empresario dedicado a la exportación y comercialización de bacalao, sino un «integrante de ETA». No hay "nada" de diferencia entre lo que uno es y lo que dicen que es.Por ello, se le piden quince años de cárcel.

Las auténticas víctimas de este sumario han aparecido conjuntados con la misma camiseta donde se leía «Eskubide zibil eta politikoen alde18/98+".Antes, como deciamos el primer dia quedaron muy patentes las connotaciones políticas de esta vista contra la disidencia vasca. Los agentes policiales encargados del acceso al edificio han esperado a los 59 acusados con sus fichas policiales sobre el mostrador, para que no pudieran mostrar el EHNA.

Askasibar reconoció su participación en KAS con la misma naturalidad con que admitió ante el tribunal que trabajaba en una sucursal del BBVA de Bilbo,pero ya sabemos la opinion del fiscal: no sólo KAS es ETA, sino incluso lo son los pobres bacalaos con los que trabajaba Askasibar.

Kepa Landa ha solicitado que se enseñara a Txente Askasibar uno de los documentos en los que las acusaciones basan su imputación. La petición, aunque de lo más normal en los juicios, ha sorprendido al tribunal, que ha optado por suspender la sesión para una búsqueda más detallada. Más tarde no sólo no aparece el papel, sino que en realidad falta «todo el tomo cuatro», así que se decide aplazar la vista a mañana.

Lo que deciamos antes de las prisas: son malas consejeras. Y ya sabe el tribunal que uno de sus refranes dice: Visteme despacio que tengo prisa