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martes, julio 18

4 de junio Mesa de partidos

EDITORIAL

Si el juez Fernando Grande-Marlaska pretendía bloquear el proceso, se ha conseguido justo lo contrario con los compromisos del PSOE.

El aire estaba enrarecido. Las cosas no iban bien. Incluso he visto el desanimo que habia llegado a las caras de la izquierda abertzale, que no veían los compromisos previstos por parte del Gobierno español, con esa “hoja de ruta” con la que Rodriguez Zapatero llegó a llamar.

La represión no había cesado. La interlocución política de Batasuna, en lugar de ser reconocida, era perseguida y su máximo exponente, Arnaldo Otegi, había sido encarcelado. Con las excusas de la llamada «verificación» y de la ilegalidad de Batasuna, la mesa de partidos se encontraba en vía muerta, aparcada a la espera de no se sabía muy bien qué.

En ese contexto llegó la citación de Fernando Grande-Marlaska a ocho mahaikides por «reiteración delictiva», cita que aparece reflejada en este mismo blog. Los ocho dirigentes llamados a declarar reaccionaron de inmediato. Otegi, actuando como portavoz de todos ellos, afirmó que «estamos en una situación de extrema gravedad y así no se construye un proceso de soluciones».

El 24 de mayo Batasuna daba a conocer su comisión negociadora. El Gobierno de Zapatero interpretó que la izquierda abertzale le estaba echando un pulso. Desde La Moncloa trataron de aplacar los ánimos anunciando a través de las páginas de “El País” que «el fiscal y el juez consideran que promover una comisión negociadora no es delito». Ese mismo día, viernes 26 de mayo, Grande- Marlaska, no debia leer el Boletín Oficial del PSOE, y debio estar todo el dia escuchando la COPE ya que elevaba la acusación contra los mahaikides a «amenazas terroristas

Sea como fuere, el martes a la noche se produce un enorme revolcón en todo el panorama. Patxi López, por un lado harto de la parsimonia de su partido, y por otro lado, obteniendo el papel protagonista que hace tiempo pretende coger, hace la comprometida declaración en Radio Euskadi. No sólo anuncia una próxima reunión con la izquierda abertzale, sino que la reconoce como «interlocutor político necesario» . Solo cabe añadir una cosa que no se ha dicho: esta declaración la redactaron juntos altos representantes del PSE....y Batasuna.

De cualquier forma, el PSE va a “informarse” si esta reunión con Batasuna puede ser considerada ilegal por la justicia española (cosa que seria un escándalo) y si en ultimo caso, pudiera la misma tener consecuencias penales. En cualquier caso, cabe decir que en quince días se ha pasado de la amenaza del banquillo a la esperanza de la próxima constitución de una mesa de partidos. Hacen falta muchas cosas más pero, en este largo camino, seguro que nos aparecerán obstáculos mas grandes que estos.