Dia 4: 28 de Noviembre

Etxeberria y Elkoro detallan el carácter popular y legal de «Egin»El fiscal del «caso 18/98» sostiene que «Egin» era un diario sometido a ETA, de modo que ésta decidía incluso los relevos en la dirección, y que tenía una financiación «irregular». José Luis Elkoro y Joxean Etxeberria, siete años después del cierre, explicaron al tribunal la realidad que Euskal Herria conoce, es decir, que era un periódico popular y legal, aunque con problemas económicos derivados de una razón básica: el boicot publicitario, admitido como ilegal por los tribunales.(Fotografia: www.elmundo.es )
Precisamente, en ese año comenzó su relato ante el tribunal: «Hay que explicar primero cuál era la situación en Euskal Herria. Todos los periódicos que había [los citó uno a uno, por herrialdes] eran franquistas, eran de quienes habían apoyado a Franco. En Euskal Herria estábamos asfixiados, y entre todos los proyectos populares que surgieron entonces estaba ‘Egin’, un diario plural y con el objetivo de ser un periódico de toda Euskal Herria, de ser bilingüe, de ser la voz de los sin voz, el periódico de los marginados. Y fue muy aceptado», confirmó 28 años después.
Como si reviviera toda aquella efervescencia, Elkoro narró cómo se llenaban salas en las presentaciones del diario y cómo los abertzales se unían para sacarlo adelante:«Diez personas nos juntamos para poner 100.000 pesetas cada uno:había un vendedor de coches, un carnicero, un churrero», dijo al fiscal, que ve en todo la mano de ETA, sobre todo en los años posteriores. Le contó que además de los once fundadores, entre los que se cuenta él mismo, hubo 24.000 «cuentapartícipes» que pusieron su grano de arena, grande o pequeño.
Esta misma filosofía popular se mantuvo hasta el final y tuvo una clara plasmación en la financiación. El escrito de acusación del fiscal habla de métodos «irregulares» y los cita como indicios delictivos. Elkoro tuvo que explicarle, a preguntas de su abogado, que Egin Eguna era una fiesta que reunía a cerca de 20.000 personas con el objetivo añadido de obtener dinero, que el diario hacía múltiples promociones, que hubo una campaña llamada ‘‘Hitz Egin’’ basada en aportaciones mensuales de 1.000 pesetas, que AEK efectivamente dio un crédito «pero perfectamente formalizado», que los trabajadores renunciaron a sus pagas extras... Cosas, en suma, muy sabidas en Euskal Herria.
Y es que para entonces la trayectoria de «Egin» había sufrido un punto de inflexión: el boicot publicitario, que Elkoro atribuyó al Pacto de Ajuria Enea. «A partir de ahí siempre andábamos pidiendo», recordó, y admitió que se dejó de pagar a la Seguridad Social, sólo la cuota empresarial, no la laboral.
«No dejamos de pagar porque no quisiéramos, sino porque no podíamos, pero siempre tuvimos intención de hacerlo», apuntó antes de explicar que, cuando se produjo el cierre policial, la empresa editora estaba en conversaciones con la Seguridad Social. «Esa era mi obsesión. Teníamos miedo a que nos castigaran, aunque otros hicieran lo mismo. Yo soy empresario y conozco miles de empresas que no han pagado a la Seguridad Social. ¿Por qué nos juzgan a nosotros?», preguntó.
Horas antes, Joxean Etxeberria, que fue interrogado tanto por las empresas investigadas como por ‘‘Egin’’, dejó caer una frase similar. Tras admitir que organizó el campeonato de mus del diario y que fue administrador único de Ardatza, una empresa reactivada con la intención de convertir al diario en el eje de un grupo comunicativo «como Prisa y otros», recalcó que «salta a la vista que todos los pasos que se dieron fueron dentro de la legalidad:me gustaría muchísimo que todas las empresas actuaran igual y que el fiscal las trajera aquí».
Hecha la tesis que sitúa al diario bajo el control de KAS y ETA, todas sus acciones son presentadas como indicios delictivos por el fiscal. Así, Elkoro, que fue miembro del Consejo de Administración de Orain desde 1982 a 1995, tuvo que explicar los motivos de los cambios de directores en esa época, explicando que obedecían a diversas situaciones internas y no a decisiones de ETA.
Entre las preguntas del fiscal que no respondió Elkoro, como el resto de acusados, estaban éstas: «¿Por qué se cambió el Consejo en 1995?», «¿Qué control ejercía KAS sobre Ardatza y Orain?», «¿Qué relación tiene el nombramiento como director de Jabier Salutregi con una entrevista que tuvo con «Txelis»? Y así decenas y decenas. Por ello, pide para Elkoro 48 años de cárcel. Sobre Etxeberria pesa una amenaza de 19 años.
Ni miembros de ETA ni de KASEl fiscal sitúa a Joxean Etxeberria como responsable de finanzas de KAS y, por tanto, sitúa sus labores en ‘‘Egin’’ (organizador de un torneo de mus y administrador de la empresa Ardatza) como prueba del supuesto control del diario por esta coordinadora. Pero Etxeberria negó que haya sido de KAS, al contrario de lo que ha hecho ya algún otro procesado como Txente Askasibar, ni de ETA. Lo mismo hizo José Luis Elkoro, que para el fiscal es la persona a la que un documento atribuido a la organización armada se cita como «Hontza». -

0 Comentarios:
Publicar un comentario
<< Home